El Consejo de Ministros del martes 21 de abril ha aprobado el “Proyecto de Real Decreto por el que se regula el Plan Estatal de Vivienda 2026-2030, el primero tras la aprobación de la primera Ley de Vivienda (2023) y, por tanto, uno de los principales instrumentos del gobierno de Pedro Sánchez para abordar la crisis habitacional que, desde hace tiempo, no para de escalar posiciones como principal preocupación de la ciudadanía. Sin embargo, este Plan despierta bastantes críticas y reticencias entre las organizaciones y sectores del movimiento por el derecho a la vivienda….
Un “blindaje eterno” que depende de la buena voluntad autonómica
El Gobierno español vende el Plan Estatal de Vivienda 2026-2030 como una revolución: 7.000 millones de euros para VPO blindadas de por vida, sin privatizaciones futuras. Suena bien, ¿verdad? Pero la letra pequeña desmonta el relato. Las comunidades autónomas deben cofinanciar el 40%, en un país donde el PP gobierna en muchas regiones y ya grita “inconstitucional”. Resultado: 798 millones para Valencia, pero condicionados a datos detallados del alquiler y controles antifraude que Madrid califica de invasión competencial. Al final, queda la pregunta ¿Blindaje o chantaje político?.
Omisiones brutales: Ni topes reales ni guerra a los fondos buitre
Mientras los alquileres en Valencia y Madrid devoran el 50% de los salarios, el plan omite lo urgente: moratorias a desahucios vulnerables, reducción inmediata de alquileres o impuestos a pisos vacíos. Prioriza la vivienda concertada con privados (cesión de suelo a promotores) en vez de expropiaciones masivas. Sindicatos de Inquilinos y Sumar lo tildan de “ridículo”: triplica fondos del plan anterior, pero equivale al 1% del gasto militar anual, insuficiente para el déficit de 1,5 millones de viviendas
España, a la cola de Europa: ¿Cuándo el modelo Viena?
Con solo el 2,5% de vivienda pública, España es el farolillo rojo europeo. Austria (24%) gestiona el 60% de Viena con alquileres al 20-25% del salario, parque no vendible y compra prioritaria de vacíos. Países Bajos (30%) y Dinamarca (20%) regulan con topes obligatorios y cooperativas masivas, conteniendo precios un 30-40% por debajo de los nuestros. El plan español ni grava Airbnb ni aplica el Plan Europeo de Vivienda Asequible (43.000 millones extra) con verdadera ambición.
Concesión reformista al capitalismo inmobiliario
Desde una óptica marxista, esto no rompe la contradicción central: necesidades populares vs. lucro especulativo. El Estado actúa como muleta del mercado privado, perpetuando el 75% de tasa de propiedad heredada de la burbuja, sin socializar la vivienda como bien común.
Hay alternativas
Bajo el lema “Ante decretos de mínimos, movilizaciones de máximos“, la PAH y Sindicatos de Inquilinos proponen defender en la calle lo obvio: gestión 100% pública con precios al ingreso, reducción del 50% en alquileres, contratos indefinidos, expropiación de vacíos y buitres, zonas tensionadas masivas y moratoria total a desahucios. Solo la movilización popular forzará el cambio real.
En definitiva, nuevamente asistimos a un blindaje de escudo social de pacotilla, con omisiones letales y un grave retraso social con respecto a los países de nuestro entorno. Este plan es un apaño electoral, no una respuesta a las urgencias y demandas mayoritarias. ¡El movimiento por la vivienda tiene la hoja de ruta! Comparte, organiza y presiona. ¿Y tú, hasta cuándo pagarás el 50% de tu sueldo por un techo?
