Cuba lleva 66 años padeciendo las consecuencias de un bloqueo económico, comercial y financiero que siempre ha impedido el normal desarrollo del proyecto socialista del que el pueblo se dotó. Desde el principio con el objetivo declarado de crear malestar para derribar el gobierno legítimo de la Revolución.
Además ha sufrido intentos de invasión, ataques terroristas, plagas en la agricultura provocadas por el vecino del norte, etc.
La aplicación extraterritorial de las leyes que sustentan el bloqueo, también ha llevado a grandes pérdidas económicas para la pequeña isla.
El imperialismo no puede permitir el ejemplo de un pueblo que, ejerciendo su soberanía, progresa en sanidad, cultura, educación, ciencia,….. y que además es solidario con el resto de pueblos del mundo.
A todo esto se une la guerra mediática ocultando y/o manipulando la información para “justificar” cualquier intento de agresión.
Pero desde enero de este año, Cuba está siendo sometida a un asedio medieval que está llevando a una crísis humanitaria sin parangón en la isla, y que está significando en la práctica un lento genocidio ya que se están incrementando los índices de mortalidad infantil y de personas enfermas de cáncer por falta de medicamentos.
Cualquier empresa que negocie con Cuba en estos momentos es susceptible de ser sancionada por lo que muchas se están retirando de la isla. Las navieras dejan de tocar puertos cubanos. Los países dejan de enviar petróleo. Las líneas aéreas no vuelan por falta de combustible. El turismo, importante fuente de ingresos para el país, ha caído en picado con cierre de hoteles de varias grandes cadenas. Los acuerdos de intercambio médicos con muchos países de América Latina son cancelados, incluso a sabiendas de que perjudican a sus propios pueblos. Las personas tienen dificultades para desplazarse a sus centros de trabajo y de estudio, a los hospitales. No hay combustible para recoger la basura.
Las mujeres se ven tremendamente afectadas por esta situación al recaer sobre ellas la mayor parte del trabajo de cuidados y también porque son la mayor parte de la mano de obra en los sectores más afectados (sanidad y educación).
La infancia, junto con las personas jubiladas, también están sufriendo tremendas carencias que han hecho que la mortalidad infantil, siempre por debajo de los países más desarrollados, se haya incrementado hasta casi triplicarse.
Paralelamente se mete a Cuba en la lista de “estados patrocinadores del terrorismo”, se procesa a Raul Castro y se amenaza directamente con una intervención militar que vendría “justificada” por la “amenaza” que Cuba supone para los EEUU.
En definitiva, Cuba necesita hoy más que nunca nuestra solidaridad política y material.
Llamamos a informarse sobre la realidad cubana y a permanecer alerta ante todas estas amenazas.
En esta página encontraréis información sobre la situación actual. Y no solo la que tiene que ver con las negativas consecuencias del bloqueo sino también aquella que tiene que ver con aspectos positivos como la forma en que la sociedad se organiza para enfrentar todas estas dificultades. Proyectos de electrificación con energía solar, legislación con perspectiva de género, autoorganización y apoyo mutuo en barrios, centros de trabajo y centros de estudio, cultura, medio ambiente, feminismo…
También destacan los proyectos solidarios en marcha en estos momentos en el estado español y en Europa, sobre todo los concernientes a la electrificación con energía solar y los concernientes al apoyo a la sanidad cubana.
