NOTA DE PRENSA PARA PUBLICACIÓN INMEDIATA. 3 junio 2026
BENGHAZI, LIBIA – Once voluntarios civiles desarmados, entre médicos y trabajadores humanitarios, permanecen detenidos ilegalmente en Libia. Forman parte del Convoy Terrestre Global Sumud, una misión humanitaria pacífica con 230 participantes de 21 países que transportan ambulancias, medicamentos y casas móviles por tierra para romper el bloqueo a Gaza. Los once han sido sometidos a detención arbitraria, interrupción de las comunicaciones y presión psicológica constante.
Cronología de la injusticia
- 19 de mayo: Mehdi Bouzguenda, un tunecino de 24 años miembro de un equipo técnico, fue arrestado por las autoridades libias a unos 25 kilómetros de la frontera entre Túnez y Libia cuando regresaba a su casa. Informes extraoficiales sugieren acusaciones falsas de espionaje, aunque no se ha emitido ninguna notificación oficial.
- 24 de mayo: Una delegación de negociación de diez miembros se acercó a un puesto de control cerca de Sirte con el único objetivo de continuar las conversaciones con las autoridades para coordinar un paso seguro, tal como se había acordado previamente. En lugar de ser recibidos para dialogar, fueron obligados a subir a furgonetas blancas sin distintivos y desaparecieron con destino desconocido, sin que se pudiera mantener ninguna comunicación. Todos los hombres del grupo fueron interrogados y obligados a firmar declaraciones escritas en árabe —un idioma que no comprenden— sin la ayuda de un intérprete.
- 25 de mayo: Las autoridades libias anunciaron su detención, utilizando la Ley 19 de 2011 como arma para acusar falsamente a los delegados de violar los procedimientos de entrada y de “reunirse sin permiso”. Lo cierto es que los diez voluntarios poseen visados válidos y entraron al país de forma totalmente legal.
- 2 de junio: Tras más de siete días de aislamiento sin comparecer ante un juez o fiscal, el equipo negociador de diez delegados fue llevado ante el Fiscal General en Bengasi para prestar declaración. Al negárseles su derecho fundamental a la asistencia letrada, su detención arbitraria se prorrogó diez días más.
Una clara violación del derecho internacional.
Este es un caso típico de detención arbitraria según el derecho internacional de los derechos humanos, que viola el artículo 9 de la Declaración Universal de Derechos Humanos (DUDH), el Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos (PIDCP) y los artículos 6 y 7 de la Carta Africana sobre los Derechos Humanos y de los Pueblos.
Además, al instrumentalizar las regulaciones fronterizas para obstruir violentamente un convoy de ayuda humanitaria legítimo, en un momento en que los tribunales y organismos internacionales han reconocido la catastrófica hambruna que sufre la población civil en Gaza, y que los estados de tránsito están incumpliendo sus obligaciones internacionales de facilitar la ayuda humanitaria sin obstáculos.
No cesaremos en nuestra exigencia de su liberación inmediata e incondicional. Y exigimos que los gobiernos que los representan hagan lo mismo.
Entre los voluntarios detenidos ilegalmente se encuentran:
Achraf Khoja (Túnez). Achraf desarrolló su carrera en el ámbito del desarrollo internacional y la educación a través de su trabajo en UNICEF y ACNU R, donde lideró iniciativas de inclusión, movilidad internacional y apoyo a poblaciones vulnerables. Tras formarse en IE Business School, dejó su trabajo institucional para dedicarse por completo al movimiento de liberación palestino. Veterano de la misión marítima de la Flotilla Global Sumud, navegó en el Anas El Charify, a pesar de sufrir fuertes mareos, se negó a ser evacuado, permaneciendo con su tripulación hasta el final.
Lucas Ezequiel Aguilera (Argentina). Lucas es un veterinario argentino, nacido en 1977, con experiencia en manejo de ganado, sanidad animal y prácticas sanitarias básicas en condiciones de escasez. Comprometido políticamente con la causa palestina desde 1996, su compromiso abarca tres décadas de solidaridad constante. Se une al Convoy Terrestre Global Sumud como una forma de participación activa y práctica, aportando sus habilidades profesionales a una misión política que ha perseguido durante toda su vida adulta: romper el aislamiento de Caza y generar conciencia global.
Maria Paula Giménez (Argentina). María Paula es una psicóloga argentina nacida en 1983, con amplia experiencia en apoyo psicosocial, intervención en crisis y atención comunitaria en entornos urbanos y rurales. Su trabajo abarca primeros auxilios psicológicos, facilitación de grupos, asesoramiento y el mantenimiento de la cohesión de equipos bajo presión constante. Ha brindado apoyo directo en situaciones de alto estrés y conflicto, incluyendo respuesta a crisis en la calle. Motivada por un compromiso ético y político, se une al convoy para ofrecer ayuda y solidaridad a los más afectados por el asedio que sufre Gaza.
Ana Margarida França Santana Baptista (Portugal). Ana Margarida es activista humanitaria y miembro de la Comunidad Abraça Gaza en Portugal. De presencia serena e inquebrantable en sus principios, se unió al convoy solidario terrestre en Egipto impulsada por un compromiso de toda la vida con la justicia y los derechos humanos. Conocida por su profunda empatía, trabaja para sensibilizar sobre la situación en Gaza mediante la organización comunitaria de base y la educación política. Aporta a esta misión tanto su capacidad de preocuparse por quienes la rodean como su negativa a permanecer como mera espectadora.
Domenico Centrone (Italia). Domenico es un cineasta y educador cinematográfico de 33 años originario de Molfetta, Italia, que ha estudiado y trabajado en Roma, Budapest, Lisboa, Bruselas y Barcelona. Imparte clases en DAMS (Universidad de Bari ‘Aldo Moro”) y en la Accademia del Cinema dei Ragazzi. Miembro de la Coordinación de Molfetta para Palestina, llegó a Global Sumud y ha participado activamente en el movimiento durante el último año, describiendo su participación como “el único sentido posible de la vida hoy en día”. Aporta a la misión sus habilidades para contar historias y su conocimiento de la cultura visual.
Leonarda “Dina” Alberizia (Italia). Leonarda, conocida como Dina, dedicó más de treinta años a la enseñanza preescolar en la guardería Piazza Cavour de Trento, trabajando con una pasión y un cariño excepcionales por los niños y sus familias. Tras su jubilación, ha canalizado esa misma dedicación en la defensa de los derechos de los niños de Gaza, negándose a separar a aquellos a quienes cuidaba a diario de quienes sufren bajo el asedio. Su participación en esta misión es una muestra de esa misma convicción: la vida de ningún niño vale más que la de otro.
Jenelle Jones (EE. UU.). Jenelle es una activista humanitaria estadounidense y profesional del turismo ético, vinculada a la Universidad del Sur de Florida y a la Universidad de Tennessee, Knoxville. Su trabajo se centra en el turismo sostenible, la concienciación global y las iniciativas humanitarias lideradas por la comunidad. Conocida por su compromiso con la ética y los derechos humanos, se unió al Convoy Terrestre Global Sumud para poner en práctica los principios que siempre ha defendido: que la solidaridad exige presencia y que romper el aislamiento de Gaza es inseparable de la lucha más amplia por la justicia y una ciudadanía global inclusiva.
Matías Álvarez (Uruguay). Matías es un profesional del marketing de 29 años de Montevideo, Uruguay, nacido en 1996. Desde 2014, la catástrofe humanitaria en Gaza ha moldeado su conciencia política e impulsado su compromiso con la causa palestina. La paternidad profundizó aún más ese compromiso. Se une al convoy como una expresión activa de solidaridad, aportando sus habilidades en comunicación y sensibilización pública a una misión que considera tanto una necesidad moral como una respuesta directa al bloqueo persistente y al silencio internacional que lo permite.
Laura Kwocza*a-Alsubaih (Polonia). Laura es una estudiante polaca de ciencias políticas, activista humanitaria y defensora de los derechos humanos de 24 años, originaria de OleSnica. Entre 2022 y 2023, dirigió el Equipo de Intervención en Defensa de los Derechos de los Refugiados, documentando violaciones de derechos humanos en la frontera polaco-bielorrusa, brindando apoyo a refugiados en sus procesos de legalización y colaborando con la Comisión Parlamentaria de Migración e Integración. Participó en el comité de negociación del convoy, aportando su experiencia directa en el trabajo de campo en defensa de los derechos humanos a una misión que exige tanto claridad política como habilidad operativa.
Alicia Armesto (España). Alicia es periodista y miembro del Sindicato de Periodistas de Madrid, con años de experiencia cubriendo crisis humanitarias y conflictos sociales. Veterana de la misión marítima de la Flotilla Global Sumud, regresa para su tercera misión con el convoy terrestre, impulsada por la convicción de que romper el bloqueo informativo sobre Gaza es tan urgente como romper el propio bloqueo. «Donde no hay prensa, hay impunidad», afirma. Su periodismo es un acto de solidaridad, un testimonio que exige rendición de cuentas.
Mehdi Bouzguenda (Túnez). Mehdi es un estudiante tunecino de ingeniería y tecnología de 24 años cuyas habilidades han superado con creces las estructuras formales. Estudiante de ESPRIT en Túnez, desarrolló su experiencia a través de la práctica, la curiosidad técnica y un fuerte instinto para crear soluciones prácticas. Conocido por su compromiso con la comunidad, fue voluntario de la Media Luna Roja Tunecina entre 2018 y 2019. En el Convoy Terrestre Global Sumud, formó parte del equipo técnico y ayudó a construir infraestructura operativa clave. El 19 de mayo, mientras regresaba a Túnez, fue detenido a unos 25 kilómetros de la frontera entre Túnez y Libia.
@globalsumudflotilla (Ospain GlobalSumud
