COMUNICADO
La situación de la vivienda en nuestro territorio ha alcanzado un punto de inflexión insostenible. Mientras la escalada de los precios del alquiler sigue arruinando a las familias y los jóvenes ven cómo su proyecto vital se desvanece ante la especulación, la respuesta institucional vuelve a demostrar ser insuficiente y tardía.
Este sábado, 3 de octubre, tenemos una cita esencial. Una movilización que no surge de la nada; es la respuesta directa a una realidad injusta que nos golpea a diario: la expulsión de nuestros vecinos. Casos como el de Maricarmen no son anécdotas aisladas, sino el ejemplo burdo de un sistema que prioriza el beneficio de unos pocos sobre la vida de las personas. Su historia es la de muchas familias que ven cómo las administraciones no ofrecen ni la protección necesaria ni la alternativa de vivienda.
Tenemos que llegar a la raíz del problema
Para la CCOO PV, los dos decretos-leyes reales aprobados por el Consejo de Ministros, que se validan este viernes en el Congreso, son, ante todo, el resultado de una fuerte presión y demanda social. Sin embargo, queremos dejar muy claro: no son suficientes. Por mucho que se haya intentado presentarlos como la solución definitiva, estas medidas no atacan la raíz del problema: la falta de una regulación efectiva de los precios, el auge descontrolado de los apartamentos turísticos y la inacción contra los grandes propietarios.
¿Por qué tenemos que salir a la calle?
Porque el alquiler es inasequible: no podemos permitir que la mayor parte del salario de la clase trabajadora se utilice para pagar un tejado en condiciones cada vez más precarias.
Porque queremos barrios vivos: la proliferación de apartamentos turísticos ilegales está expulsando los barrios y destruyendo la identidad de nuestro tejido vecinal.
Porque la emergencia es ahora: no podemos esperar a los próximos ciclos electorales mientras miles de personas siguen en riesgo de exclusión social.
Desde CCOO PV hacemos un llamamiento a todos los miembros, movimientos sociales y ciudadanos en general: este sábado 3 de octubre debemos llenar las calles. Nuestra presencia es el mensaje más contundente que podemos enviar a quienes tienen en sus manos la capacidad de decidir sobre nuestro futuro.
No permitiremos que nos desalojen de nuestros hogares. La vivienda es un derecho, y la justicia social se logra mediante la movilización en las calles y con medidas valientes en las instituciones.
POR EL DERECHO A LA VIVIENDA. ¡FUERA LOS ESPECULADORES Y LOS INQUILINOS!
