La izquierda institucional en España vive horas bajas, como acaban de mostrar las elecciones en Aragón y antes Extremadura. Y no se trata de un simple bache que seguramente continuará en Castilla y León, Andalucía o las Generales, sino de una quiebra de la confianza y la legitimidad del electorado con respecto a las organizaciones construidas al amparo del actual régimen político de monarquía parlamentaria.
Lo que hoy se presenta como «izquierda», «frente amplio» o «frentepopulismo» electoral, es percibido por la mayoría como un reencaje institucional cuyo único objetivo es gestionar el sistema existente. Mientras tanto, la racionalidad del mercado opera sin sobresaltos y la clase trabajadora se hunde cada vez más en la precariedad.
El espejismo del «mal menor»
La izquierda institucional rehúye esta realidad de las condiciones de vida mayoritarias y se escuda en dos argumentos gastados:
Primero, que sus tímidas reformas representan un «mal menor» frente al avance de la ultraderecha. Segundo, que la «unidad» de siglas electorales resolverá el problema.
Pero sumar siglas no restaura la confianza perdida. Esta falsa unidad solo sirve para mantener puestos institucionales, siempre al precio de diluir programas electorales y traicionar compromisos con las bases sociales.
La pregunta a los actuales responsables partidistas es clara: ¿qué importa más, estar en el gobierno o cumplir lo prometido?
Por qué avanza la ultraderecha
Trump, Le Pen, Meloni, Milei… Todos llegaron al poder capitalizando el descontento social que la izquierda institucional ignora. Cuando la izquierda abandona la lucha por salarios dignos, vivienda asequible y protección social, la derecha radical ocupa ese vacío.
Su discurso es falso, pero al menos reconoce el malestar que existe. Y eso conecta con millones de trabajadores que sienten que nadie los representa, que los políticos institucionales los han olvidado.
Ni el «mal menor» ni la unidad de siglas pueden ser la alternativa. Es necesario reconstruir desde la base.
Algunos ejes para la reconstrucción
1. Volver a lo esencial: la lucha material. No se trata de elegir entre lucha de clases y lucha contra discriminaciones. Se trata de entender que las minorías están sobrerrepresentadas en la clase trabajadora. Un trabajador negro sufre racismo y explotación laboral. Una mujer migrante enfrenta sexismo, xenofobia y precariedad. La clave es abordar ambas dimensiones sin fragmentar la acción colectiva.
Lo que no funciona: priorizar batallas simbólicas mientras la gente no llega a fin de mes. Lo que sí funciona: luchar por salario digno, vivienda asequible, sanidad pública y educación gratuita, asegurando que todas las voces sean escuchadas y todas las discriminaciones combatidas dentro de esa lucha.
2. Organización sindical combativa. Los sindicatos deben ser herramientas de transformación, no de gestión laboral. Necesitamos un rearme ideológico y político que fortalezca unas estructuras sindicales independientes y movimientos sociales de base. Ante despidos masivos y reformas laborales que buscan quebrar las resistencias populares, la respuesta debe ser clara: organización, solidaridad internacional, acción coordinada.
Los trabajadores de Amazon en España, Estados Unidos, Reino Unido, India o América Latina enfrentan el mismo enemigo. La lucha debe ser global.
3. Solidaridad concreta, no abstracta. Hace falta una solidaridad que reconozca las opresiones específicas sin fragmentar la acción colectiva. Que entienda que no es lo mismo ser negro en Nueva York que en Ruanda, o ser mujer en Irán que en España, pero que hay hilos comunes de explotación y dominación que nos unen.
4. Patriotismo de clase vs. nacionalismo reaccionario. La derecha ganó la batalla del concepto «patria» porque la izquierda lo abandonó. Pero existe otra forma de entender el amor al territorio y la comunidad: no como exclusión del diferente, sino como defensa de lo común. Esto significa: República en lugar de monarquía. Soberanía política, alimentaria, energética e industrial. Ni OTAN ni UE como están configuradas. Control democrático de los recursos naturales. Eso es patriotismo de clase, no de banderas.
5. Jugar la batalla cultural y tecnológica. En la sociedad actual, el desarrollo tecnológico y la comunicación tienen un impacto enorme en la conciencia colectiva. Sin redes sociales, ninguna movilización sería posible. Sin instrumentos adecuados de difusión, ninguna propuesta o denuncia puede ir muy lejos. Sin educación crítica de masas, la ideología simplificadora siempre triunfará.
La energía existe, faltan los referentes
2026 no tiene por qué ser un año de derrotas. Puede ser el punto de inflexión donde la izquierda recupere su razón de ser. Pero la alternativa no es entre «woke» y reaccionario. La alternativa es entre una izquierda que vuelve a las trincheras de la lucha social y concreta, que organiza y construye poder desde abajo… o seguir siendo funcional a un sistema que nos devora.
La clase trabajadora libra batallas similares en todos los continentes: España, Portugal, Bélgica, Francia, Estados Unidos, Argentina. Las luchas estallan. La energía está ahí.
Lo que falta es una orientación política clara, organizaciones que no traicionen al llegar al poder, propuestas que conecten con los problemas reales de las mayorías.
Como señala, por ejemplo Pablo Huerga:
La lucha de clases está volviendo con fuerza desde la periferia hasta el corazón del imperialismo. Necesitamos estar preparados para darle orientación política propia, para que esa energía desde abajo no sea desviada ni domesticada.
El desafío es urgente. Porque los despidos continúan. Los alquileres suben. Los salarios caen. La militarización avanza. Cada día sin organización efectiva es un día ganado por quienes nos explotan.

Referencias
- Huerga Melcón, P. (2006). Apuntes para una reconstrucción materialista del concepto de izquierda política. https://revistas.ucm.es/index.php/NOMA/article/download/NOMA0606120365A/26725/27886
- Martínez, C. (2026). La autodestrucción de las izquierdas europeas: del abandono de la clase a la sumisión woke. https://elcomun.es/2026/01/31/la-autodestruccion-de-las-izquierdas-europeas-del-abandono-de-la-clase-a-la-sumision-woke/
- Murayama, C. (2026). Contra la izquierda (desde la izquierda). https://www.elfinanciero.com.mx/opinion/ciro-murayama/2026/01/27/contra-la-izquierda-desde-la-izquierda/
- García Mon, B., et al. (2024). El significado de ser de izquierdas en la España actual. https://doi.org/10.5477/cis/reis.45.9
- Nueva Revolución (2026). Los grandes desafíos para la clase trabajadora en 2026. https://nuevarevolucion.es/los-grandes-desafios-para-la-clase-trabajadora-en-2026-auge-de-la-derecha-radical-militarizacion-e-ia/
- World Socialist Web Site (2026). Amazon y UPS lideran una nueva ola de despidos masivos en 2026. https://www.wsws.org/es/articles/2026/01/30/arfk-j30.html
- World Socialist Web Site (2025). 2025: El año de los despidos masivos. https://www.wsws.org/es/articles/2025/12/31/buit-d31.html
- Izquierda Web (2026). Argentina 2026: recesión, desacumulación y dudas. https://izquierdaweb.com/argentina-2026-recesion-desacumulacion-y-dudas-en-la-previa-de-la-contrarreforma-laboral/
- La Izquierda Diario (2025). Mapa de la crisis industrial. https://www.laizquierdadiario.com/Mapa-de-la-crisis-industrial
- Huella del Sur (2025). 2026: La batalla contra una reforma laboral. https://huelladelsur.ar/2025/12/28/2026-la-batalla-contra-una-reforma-laboral-que-apunta-a-quebrar-el-nucleo-duro-de-las-resistencias-populares/
- Resumen Latinoamericano (2025). La aparente quietud de la clase trabajadora. https://www.resumenlatinoamericano.org/2025/11/13/pensamiento-critico-la-aparente-quietud-de-la-clase-trabajadora-es-la-incubadora-de-una-tempestad
- Neiman, Susan. La izquierda no es woke. Análisis en Nueva Revista. https://www.nuevarevista.net/susan-neiman-izquierda-no-es-woke/
- Universidad de Granada. Por qué la ola woke remueve a la izquierda. https://www.ugr.es/~mm3/tc/woke.html
- Sur (Colombia). La izquierda no es WOKE. https://www.sur.org.co/la-izquierda-no-es-woke/
- Nueva Revista (2025). Raíces y referentes filosóficos de la cultura woke. https://www.nuevarevista.net/raices-y-referentes-filosoficos-de-la-cultura-woke-2/
- CIPER Chile (2023). Qué es lo woke: estrategia, críticas y límites. https://www.ciperchile.cl/2023/11/02/que-es-lo-woke-estrategia-criticas-y-limites-para-la-nueva-izquierda/
- El Salto (2021). Problematizar lo woke. https://www.elsaltodiario.com/laplaza/problematizar-lo-woke
- Rebelión. Reflexiones teóricas en torno a lo woke. https://rebelion.org/reflexiones-teoricas-en-torno-a-lo-woke/
