Campaña de Resist.es para frenar los incendios forestales antes de que sean irreversibles.

Cartel de la campaña mostrando un incendio.

El pasado 8 de abril, la plataforma Resist.es lanzó una petición dirigida a la ministra Sara Aagesen Muñoz Transición Ecológica con un mensaje que no admite matices: actuar ya contra los incendios forestales o asumir que cada verano será peor.

Esta campaña no contiene una petición simbólica o una apelación emocional, parte de la denuncia directa de un modelo de gestión que ha normalizado el desastre forestal. Porque España no está reaccionando a los incendios, los está produciendo por mero abandono institucional.

La petición, que ya suma cientos de firmas en sus primeras horas, reclama una estrategia estatal de prevención real, con inversión pública, coordinación entre comunidades autónomas y empleo público estable en el sector forestal. Lo básico, lo que ya debería haberse hecho desde hace décadas. Pero no lo está.

EL ACTUAL MODELO QUE APAGA FUEGOS PERO ALIMENTA INCENDIOS

El dato que lo explica todo es brutal: el 77 % de los montes en España no tiene plan de gestión. Es decir, más de tres cuartas partes del territorio forestal están abandonadas a su suerte. Sin limpieza. Sin ordenación. Sin prevención.

En este contexto, hablar de incendios es casi un eufemismo. Lo que hay son episodios cada vez más intensos, más rápidos y más incontrolables. Incendios que ya no se apagan. Se contienen, se observan y se asumen como inevitables.

Los datos de 2025 no dejan margen para el autoengaño:

  • Los grandes incendios se triplicaron
  • Se quemó casi cuatro veces más superficie de lo habitual
  • Solo cinco comunidades autónomas cuentan con planes de prevención reales

No se trata de una anomalía. Es una tendencia.

Mientras tanto, el sistema sigue funcionando como si nada hubiera cambiado. Se invierte en extinción, en medios aéreos, en dispositivos de emergencia. Pero se ignora la raíz del problema: el territorio abandonado y precarizado.

Se actúa cuando ya hay fuego porque es más rentable políticamente apagarlo que evitarlo.

Las brigadas forestales siguen siendo, en muchos casos, trabajadoras y trabajadores temporales. Contratados cuando el monte ya arde. Despedidos cuando se apaga. Sin estabilidad, sin planificación, sin continuidad.

La prevención, que debería ser la base del sistema, se convierte en un accesorio.

Y así, cada verano, el país entra en modo catástrofe.

LO QUE EXIGE LA PETICIÓN: PREVENIR EN VEZ DE LAMENTAR

Frente a este modelo fallido, la petición impulsada por Resist.es plantea medidas concretas y radicales.

Primero, la gestión forestal durante todo el año. No se puede seguir operando con campañas estacionales en un contexto de crisis climática permanente. Los montes necesitan mantenimiento continuo, no respuestas puntuales.

Segundo, una financiación estable y empleo digno en el sector forestal. Sin plantillas estructurales, sin profesionales que trabajen de forma continuada, no hay prevención posible. Lo demás es improvisación.

Tercero, la aprobación urgente de un Real Decreto con criterios comunes. Porque el actual sistema fragmentado permite que cada comunidad autónoma actúe por su cuenta mientras el problema es estatal. El fuego no entiende de fronteras administrativas.

Cuarto, planes de prevención en todas las zonas de alto riesgo. No es aceptable que solo cinco territorios los tengan. No es un fallo técnico. Es una decisión política.

Quinto, revitalizar el mundo rural como estrategia climática. El abandono del campo no es solo un problema demográfico. Es un factor directo en la expansión de los incendios. Donde no hay actividad, el monte se acumula, se seca y arde.

Y, por último, un Pacto de Estado por el Clima y la Naturaleza. Porque lo que está en juego no puede depender de ciclos electorales ni de cambios de gobierno. La política cortoplacista es incompatible con la crisis ecológica.

Cada uno de estos puntos apunta a lo mismo: dejar de gestionar incendios como emergencias y empezar a tratarlos como lo que son, una consecuencia de un modelo económico y territorial fallido.

FIRMAR NO ES SUFICIENTE, PERO ES NECESARIO

La campaña no se queda en el diagnóstico. Hace un llamamiento directo a la acción. Firmar, compartir, implicarse.

Porque lo que está ocurriendo no es una fatalidad natural, es una construcción política.

Cada hectárea quemada, cada ecosistema arrasado, cada pueblo evacuado responde a decisiones concretas. A presupuestos que no llegan. A políticas que no se priorizan. A un modelo que prefiere reaccionar tarde antes que invertir a tiempo.

Y eso tiene responsables.

La petición dirigida al Ministerio para la Transición Ecológica interpela directamente a su titular, Sara Aagesen Muñoz, pero también a todo un sistema que ha convertido la prevención en una promesa y la emergencia en rutina.

Mientras tanto, los datos siguen acumulándose. Las temperaturas suben. Los periodos de riesgo se alargan. Y los incendios dejan de ser episodios excepcionales para convertirse en parte del calendario.

Para Resist.es, firmar esta campaña es solo un primer paso, pero imprescindible para construir presión social.

Quien quiera hacerlo puede sumarse aquí:
https://resist.es/peticiones/actuad-ya-contra-los-incendios-forestales/

Porque si el territorio se abandona, arde. Y si la política no actúa, el fuego deja de ser una tragedia para convertirse en costumbre.

infopoliticafuego

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