El siguiente manifiesto, firmado inicialmente por personas del ámbito de la cultura en el Estado español e impulsado por el MESC (Movimiento Estatal de Solidaridad con Cuba), se une a otras iniciativas similares, como “Let Cuba Live!”, encabezada también por personalidades de la cultura de los EEUU.
Para apoyar la iniciativa, desde el sector de la cultura o desde cualquier otro sector, envía a este correo electrónico dejadviviracuba@proton.me: tu nombre, apellido(s), profesión y organización/ institución (esta última opcional). También te pedimos (no se publicará): DNI.
“Dejad vivir a Cuba”
Por la vida, la soberanía y la dignidad de un pueblo
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, impulsa medidas destinadas a provocar una situación de hambre y sufrimiento en Cuba. La última Orden Ejecutiva de “emergencia” impide a Cuba, pequeña isla y nación soberana, importar petróleo o cualquier fuente de energía imprescindible para sostener la vida cotidiana. Esta decisión busca asfixiar a un pueblo que ejerce su soberanía sin aceptar mandatos externos y actúa como maniobra de distracción ante problemas internos en Estados Unidos.
Quienes firmamos este manifiesto —personas de la cultura, la creación, el pensamiento, la ciencia, la educación y las artes— afirmamos con claridad que utilizar el hambre como instrumento político constituye una agresión inadmisible. La cultura ensancha la vida, la ilumina y protege la dignidad humana. La cultura afirma el valor de cada ser humano y sostiene la convivencia entre los pueblos.
Durante el primer mandato de Trump se añadieron 243 medidas destinadas a intensificar el bloqueo iniciado en 1962 contra la isla, y se incluyó a Cuba en la lista de países patrocinadores del terrorismo. La Orden Ejecutiva del 29 de enero califica a Cuba como una “amenaza inusual y extraordinaria” para Estados Unidos. Esa afirmación se emplea como pretexto para imponer sanciones a terceros países que intenten comerciar o suministrar energía a la isla.
La nueva Orden Ejecutiva profundiza el cerco que Cuba soporta desde hace más de seis décadas y configura en la práctica un asedio que impacta directamente en la vida cotidiana:
- Familias privadas de electricidad para la luz, la refrigeración y la cocina.
- Hospitales obligados a decisiones extremas, con riesgo de cierre de salas y suspensión de tratamientos esenciales; incubadoras, quirófanos y máquinas de diálisis sometidos a la inestabilidad energética.
- Paralización de la distribución de alimentos y medicamentos.
- Niños, personas mayores y enfermos cargando con el mayor peso de las consecuencias.
La cultura no guarda silencio ante políticas que buscan doblegar a una sociedad entera mediante la privación material. La creación artística y el pensamiento crítico nacen de la libertad y del respeto entre los pueblos. Defender a Cuba frente a esta agresión significa defender el principio de soberanía, el derecho internacional y la convivencia pacífica.
Durante más de 33 años, la Asamblea General de la ONU ha votado anualmente, con una mayoría abrumadora, para condenar el bloqueo estadounidense contra Cuba. La comunidad internacional ha expresado de forma reiterada su rechazo a una política que vulnera los derechos de un pueblo entero y obstaculiza su desarrollo.
Los pueblos del mundo, incluido el propio pueblo estadounidense, aspiran a relaciones normales con Cuba, basadas en la igualdad y el respeto. Cuba posee una profunda tradición cultural, solidaria y humanista, y ha compartido su arte, su música, su literatura y su conocimiento médico con el mundo entero. La cultura construye puentes y fortalece la fraternidad entre las naciones.
Por todo ello, llamamos a artistas, escritores, cineastas, músicos, académicos, editores, actores, científicas y científicos, gestoras y gestores culturales, trabajadoras y trabajadores de la cultura en todos los continentes, a adherirse a este manifiesto y a alzar su voz en defensa de la vida y la dignidad del pueblo cubano.
Defender a Cuba hoy significa defender el derecho de todos los pueblos a decidir su destino con plena soberanía y sin castigo colectivo.
¡Dejad vivir a Cuba!
